jueves, 5 de mayo de 2011

¿Dónde estás Morfeo?

Lo normal y deseable es acostarse por la noche y tardar entre 10 o 15 minutos en quedarse dormida para despertar unas siete horas después (dos horas arriba o abajo en función de la persona,la edad y las circunstancia) sintiéndose descansada. A partir de que esto no vaya bien podemos hablar de insomnio, o en mi caso lo que yo llamo, SINDROME DE MAMÁ CENTINELA. La etiología de este SÍNDROME es debido a esas dudas y miedos sinrazón, cuando mi churumbel está durmiendo plácidamente y como un angelito mientras tu en vez de dedicarte a dormir lo que haces es reclinarte, cada cinco minutos, hacia la cuna para cerciorarte, asegurarte, certificar e incluso corroborar o confirmar con una segunda opinión, la de tu consorte, de despertar al niño o no, porque de repente no lo has oído hacer "EL RUIDITO ESE QUE HACE ÉL", (que sólo tú reconoces, y que tú "MEDIA NARANJA",  lógicamente jamás ha oído porque tiene la gran suerte de DORMIR SIN DESVELO así tenga a un conjunto de mariachis cantándole, a pleno PULMÓN, cielito lindo), te dice en tono aplomado y nada condolente, sin levantar la cara de la almohada: "¡Eh!¡ ¿Quéee paaasa? ¡¡Quéee ruidiiito!! Al niño no le pasa naaada. Déjalo dormir." Fin de la historia y de la neurosis. Así es como zanja mi inquietud y desasosiego por perturbar el sueño de mi retoño. Así que decido, en soledad seguir vigilante por si se mueve, se destapa PORQUE TIENE CALOR, cosa que tu crees IMPOSIBLE, y lo tapas, y lo vuelves a tapar, y a retapar como unas quinientas mil veces en la noche. 
En fin, al borde del síncope. De padecer consecuencias devastadoras e irreversibles: fatiga, mal humor, lentitud de reacción,…Mi sistema inmunológico que también funciona mucho peor, de hecho en mi vida no había estado más veces resfriada. Así que desde ahora me rebautizo como: Yolanda la zombie. La que le gustaría ser pero no puede. La que quiere y no le dejan. Fatigada, extenuada, lacia. La que le darían cuchillazos y ni los sentiría...
A este SINDROME, también hay que unirle esos días en los que el canijo no le da la real gana de dormir. En esos días que tocan, y ahora más a menudo, la verdad es que no sé que hacer. He acudido incluso a la disparatada y delirante costumbre,-cuando la diosa Nix alcanza al dios Apolo- de encomendarme a todos/as los/as dioses, deidades, divinidades, ídolos, tótem que me puedan dar reposo y respiro en la batalla final del día con Bruno: "el abrazo de Morfeo".
En la mitología griega, Morfeo era el dios de los sueños. La leyenda cuenta que al tocar la frente de los hombres les permitía consumar el descanso. A Bruno, ni frente, ni ná. De lo que estoy segura es que Morfeo se deshizo de dar el sueño a los niños/as pasándole el testigo a los padres y madres, con la firme y malévola intención  de dar castigo y mortificación durante los tres primeros años de vida de nuestros cachorros. Sólo deseo que si alguna vez Morfeo se pasa por Tenerife lo haga pronto pues aquí la que escribe desde la súplica, implorando a todos/as los/as dioses/as del Olimpo, QUIERE DORMIR. Quiero que Morfero me recoja entre sus brazos y me cuente una mentira piadosa: "Yolanda, algún día volverás a ser persona. Dejarás de ser una muerta viviente, un alma en pena... Algún día...algún día...algún día..."

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