lunes, 6 de febrero de 2012

Soy una MONSTER HIGH divina de la muerte...

Llegamos como todos los días, o casi todos, a las 8:00 en punto de la mañana a la guardería. Y nos encontramos con un amigo, de un amigo, muy amigo nuestro...No doy más pistas...
"¿Cuchi? (fulanito) ¿Qué tal?
"Hombre, Yolanda. ¿Cómo estás?"
Mientras, Bruno se me escurre como una lagartija para el interior de la guardería sin darme tiempo a esperar al papá, amigo de un amigo, muy amigo nuestro. Bruno como siempre, a lo suyo. 
Dentro ya, espero a "fulanito" y le ayudo a abrir la puerta.
"¡Espera! ¡Espera! ¡Qué te ayudo!"
"¡Gracias! No te molestes." "¡Qué! Deprisa y corriendo. ¿No?
Me estaba matando esta conversación TAN... ¿INGENIOSA? Y ahora me temía...me temía...me...te...¡VOILÁ!
"¡Qué! Hace frío esta mañana.
¡Qué rápido es el cerebro! Mi mano se fue directamente a rascar mi cabeza. Gesto que suelo hacer cuando  dudo si decir o no, lo que realmente pienso por si alguien se siente ofendido. Una jilipollez en este caso pues la pregunta tampoco era nada del otro mundo. Así que con la ventaja de saber que no iba a interpretar mi microgesto de jodida, puñetera, falsa, mentirosa contesté lo que posiblemente quería oír: "Si. Hace "fresquete"..."Mientras, en mi subconsciente se quedó bailando la frase, durante tres-cuatro segundos, que me hubiera gustado decirle : "¡Anda ya, muchacho! Te van a salir golondrinos en la sobaquera de tan abrigado que vas."
En fin, -reseñas a parte, sobre comunicación no verbal-, después de este primer contacto tan "agudo" y "talentoso", tocaba, lógicamente, hablar de los renacuajos. ¡Cómo no! Sería absurdo continuar con el tema que hasta ahora nos mantenía tan entretenidos. Así que con la idea de buscar algo de que hablar y romper esos silencios incómodos cuando no sabes que decir ni hacer, recurro a..: "¿Has visto como Bruno va escopeteado para la guarde? Ya verás como el tuyo llegará a eso."
O-O. Error. Pero ya era tarde: había metido el dedo en la llaga. Se iniciaba la cascada de emociones expresadas a través de microexpresiones; tanto de mi parte, como por el que hoy protagoniza este post: el amigo, de un amigo, muy amigo nuestro.
El padre, a punto de usarme como paño de lágrimas, me advierte con una subida de hombros y con cara de incredulidad desesperada, un suspiro desahogado inconsolable : "AAAAyyyy. Es duro. Lleva dos semanas en la guarde y por ahora sólo ha salido indemne; ¡DOS DÍAS!!
"¿Qué hago?" Me pregunto. Mi expresión facial, arqueo de cejas y rascada de cabeza, estaba durando más de un segundo: señal de duda por miedo a lo que pueda pasar por decir la verdad. No podía permitir que mi microgesto se afianzara. He de ser sincera sin hacer escarnio de ello. Opto por que debe afrontar la realidad siendo fuerte lanzándole una bofetada de ánimo: "¡Muchacho! No te queda nada. Por lo menos, hasta los dos años...y pico, la cosa será igual: una semana bueno, otra malo, una bueno, otra malo.
 Así estuve yo el año pasado." ¿Dije sin hacer escarnio? Me equivoqué. 
Los vi. Si. Los vi. Sus ojos. La dilatación pupilar puede significar mucho. En este caso no era por algo agradable sino todo lo contrario. Su gesto subiendo un sólo hombro, me indicaba que no se sentía muy cómodo ni bien con el torpedo que le acaba de enviar.
"¡NOOOOO! Cada vez que dejo al niño en la guardería, tengo la impresión de dejarlo en un hospital de campaña. Cuando asomo el hocico y escucho toses, cada una de un tono diferente, veo esa fábrica de mocos andantes....Pienso: sólo falta que a alguno/a le corten, en vivo, una pierna con un serrucho." "Sin ir más lejos, esta mañana haciendo la mochila, mi mujer se ha encontrado una chupa que no era la del niño. Imagínate las palabras de mi mujer: "¿Espero que no se la hayan dado?"
Termina de decir la frase y me mira. "¡Joooder! Si es que me lo pones a huevo".
Como diría mi profesora de inglés: Alarm! Alarm! Tenía dos salidas: ¿Calmarlo? O ¿Seguir hurgando en la herida?......
 Al padre, la ansiedad le consumía, -mordiéndose los labios, tocándose la oreja la frecuencia respiratoria era cada vez más rápida-, mientras esperaba una respuesta. Me mira a los ojos y ve como mis párpados se cierran a la vez que mi cabeza hace un gesto de aprobación mientras mi boca entona el monosílabo: "SI."
Por su expresión asustada y del que se prepara para la huída, noto como un sudor frío le recorre el cuerpo paralizándolo al oír lo que ni él, ni su mujer quería escuchar ni imaginarse: "¿quién habrá chupado la chupa? ¿Únicamente tú hijo? ¿Dos? ¿Tres?....¿TOOOODOOSSSS?
"NOOOOOOO!!!! Mi mujer no se puede enterar de esto. Puede llegar a utilizar la chupa como instrumento mortal contra alguna de las educadoras...No. No..."
Era algo automático. No podía parar. A cada cosa que me preguntaba; mi respuesta era DEVASTADORA: verdades como puños, lo llaman. Su gesto, con su mano puesta sobre mi cara y su cabeza ladeada indicándome que detuviera mis informaciones, provocaba en mi un efecto de retro-alimentación. ¡Me había convertido en una MONSTER HIGN! Cruel y cínica, pero divina de la MUUUUUEEEERTE!!! KKKKK....kkkkkk...kkkkkk...

P.D: Eso pasa por preguntar. ¿Pá qué preguntas?

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