domingo, 5 de junio de 2011

Bruno, ¿y mamá que hace?

Aunque parezca mentira los/as niños comienzan a adquirir los estereotipos de género casi al mismo tiempo que toman conciencia de su identidad de género. Casi todas las niñas y niños, a los dos años y medio tres, tienen un cierto conocimiento de los estereotipos de género. En mi caso, el "canijo de las foles"está destacando precozmente en estas lides, estableciendo diferencias en el rol de género de papá y el de mamá. La otra mañana, sin ir más lejos, lo dejó bien claro.
Mi churumbel, cuando despierta, lo primero que hace, es lanzar,(al igual que Tarzán cuando llamaba a los animales en la selva para que acudieran en su búsqueda,- Bruno de los monos, le voy a llamar de aquí en adelante-), con una pose repanchingada: piernas en alto, intentando tocarse con las puntas de los dedos de sus manos la punta de sus pies y, por supuesto, el culo en pompa, (con esa postura: ¿quién es capaz de gritar a pleno pulmón? Antes se te escapa otra cosa. Y no precisamente un chillido. Y menos, por la boca), para soltar con toda la fuerza que la Naturaleza y la Genética le han dado: "Ma-maaaaa-aaaa", bajo la amenaza de comenzar un bis de su palabra predilecta: "Ma-maaaa-aaaa. Ma-maaaa-aaa..." -A una, no le queda más remedio que apresurarse a contestar sino quiere sufrir daños colaterales, físicos irreversibles...- Para cerrar su boquita, aproximadamente.....3 segundos. De los cuales, dos, los invierte en pensar: "¿Dónde estará Papi?" Y de nuevo, comienzan los berridos: "Paaaaaapiiiiii. Papaaa-aaa."
Repuesta del susto y comprobando una posible minusvalía en el tímpano, le digo al Niño "Aullido": "Papi. A trabajar". Lo curioso de soltar esta tipo de frases a tú hijo de 20 meses es comprobar su reacción de lo expresado con el interés claro de camuflar "se fue", por "trabajar", bajo el que no se esconde ningún interés, al menos consciente, de estereotipar el papel del padre. Simplemente se trata de una estrategia de disimulo para que el niño no monte el numerito a las 7:00 de la mañana por que Papi se marchó y no se despidió. ¿¿Llorará?? ¿¿Gritará hasta desgañitarse buscando a Papá?? ¿Lo ignorará? La reacción de Bruno, pacífica, inerme e inocua. Indiferente ante tal cuestión de tan enorme calado social: "Papi no eeeetá. E fue a tabajaaa".
Comienzo a vestirlo. No conforme, de nuevo pregunta: (ahora estamos en la fase: todo se repite y todo se pregunta. ) "¿Y Papi?" Le contesto: "A trabajaaar".
De repente, me pica la curiosidad y decido preguntarle: "Bruno, ¿y mami que hace?" No podía creer lo que estaba oyendo. -Las teorías sobre Psicología evolutiva y construcción  de roles de género estaban empezando a reflejarse.- Empecé por notar un sudor frío. Mis globos oculares comenzaba a tomar relieve y salirse de las órbitas. La vena del cuello se iba hinchando. El color de mi cara, rojo encarnado. Todo un poema. Mis manos, en la cabeza al compás de un chillido reprobando mi asombro, estupor, pasmo e impresión por lo que mi Rey de la Selva acababa de soltar por su párvula boca con total rotundidad: "¿!!!Mami, mamita¡¡?? A tendé, baré y fegá..." 
Ya las tragedias griegas lo advertían: el fondo común de lo trágico siempre estriba en la lucha contra un destino inexorable. En definitiva, ¿es inevitable la construcción de la identidad de género bajo los estereotipos tradicionales del género? 

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